Las entidades financieras evalúan principalmente la capacidad de pago, estabilidad de ingresos y nivel de formalidad del solicitante. Demostrar ingresos recurrentes y sostenibles en el tiempo. los bancos solicitan:

  1. Estados de cuenta bancarios (usualmente de los últimos 6 a 12 meses).

  2. Certificación de ingresos emitida por un contador autorizado.

  3. Registro Nacional de Contribuyentes (RNC) o evidencia de actividad comercial.

  4. Declaraciones de impuestos (cuando aplique).

  5. Buen historial crediticio.