Las entidades financieras evalúan principalmente la capacidad de pago, estabilidad de ingresos y nivel de formalidad del solicitante. Demostrar ingresos recurrentes y sostenibles en el tiempo. los bancos solicitan:
Estados de cuenta bancarios (usualmente de los últimos 6 a 12 meses).
Certificación de ingresos emitida por un contador autorizado.
Registro Nacional de Contribuyentes (RNC) o evidencia de actividad comercial.
Declaraciones de impuestos (cuando aplique).
Buen historial crediticio.

