
Tu Dinero está Seguro: Tus pagos iniciales no van a la cuenta personal del constructor, sino a una cuenta blindada administrada por la Fiduciaria. El constructor solo recibe fondos a medida que avanza la obra y cumple hitos específicos.


Garantía de Construcción: La Fiduciaria supervisa que el proyecto se ejecute según los planos y especificaciones aprobados. Si el constructor falla, la Fiduciaria tiene mecanismos para buscar otra constructora y terminar la obra.


Transparencia Total: Todo el proceso, desde los permisos hasta los flujos de dinero, está auditado y es transparente. La Fiduciaria valida que el constructor tenga todos los títulos y permisos en orden antes de iniciar.


Protección contra Embargos: El patrimonio del fideicomiso es separado e independiente. Si la constructora tiene problemas legales o deudas externas, esas deudas no pueden afectar el terreno ni la construcción del proyecto donde tú compraste.


El Contrato es Clave: Al comprar, firmas un contrato de promesa de compraventa vinculado al fideicomiso. Asegúrate de que el proyecto esté registrado y tenga su número de fideicomiso correspondiente.


